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Reflexiones sobre las relaciones sexuales prematrimoniales

Guía para padres: Colegio Intisana 08-12-2009

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- Resumen

Las relaciones sexuales prematrimoniales pueden llevar a los enamorados a tomar decisiones equivocadas. Al no desarrollarse en condiciones adecuadas de paz y tranquilidad, podrían dar lugar a conclusiones equivocadas sobre la “compatibilidad sexual”. Ésta, según lo manifiesta un alto porcentaje de esposos, llega tras un buen tiempo de conocerse y acoplarse. Los jóvenes que adelantan en el noviazgo lo que deberían conocer en el matrimonio, pierden la ilusión de llegar al matrimonio. Y, lo que es más grave, cabe preguntarse: ¿los enamorados están preparados para hacerse cargo de un hijo que no han previsto tener –y que no tiene la culpa de la irresponsabilidad de sus padres–?   
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Reflexiones sobre las relaciones sexuales prematrimoniales


Antes de experimentar las relaciones sexuales prematrimoniales, los jóvenes bien podrían conocer algunas consideraciones, aún sin entrar en las de carácter religioso. Por ejemplo:

1. Las relaciones sexuales prematrimoniales conducen a decisiones equivocadas.

Cuando se consulta -a la mayoría- de los esposos sobre su vida sexual matrimonial, indican que han necesitado varios años para ir conociéndose y acoplándose. Otros manifiestan que han alcanzado una perfecta compenetración después de la llegada de los hijos. También mencionan la influencia de aspectos psíquicos y de la importancia de la paz y del sosiego para que el acto sexual se realice con la plena satisfacción de ambos.

Al comparar esta situación con la de los enamorados que quieren conocerse sexualmente se encuentra que existe una tensión emocional. ¿Por qué? Entre otras razones, por la circunstancia de que aún no están casados; la posibilidad de que ella se quede embarazada; el peligro de ser descubiertos; el temor de que pueden defraudarse mutuamente; etc. Estos factores hacen que experimenten, en mayor o menor grado, sentimientos de ansiedad y de culpa. Por ello, puede ocurrir que la mujer se muestre frígida; y, el muchacho, parcialmente impotente.

Como consecuencia  del supuesto fracaso, renuncian a unirse en matrimonio. ¿No están exponiéndose –a causa de estas relaciones– a tomar una decisión equivocada? ¿Quién les dice que pasado cierto tiempo –como en tantos matrimonios ocurre– no van a tener una vida sexual perfectamente lograda?

Ahora, en el caso de que la experiencia haya sido positiva,  ¿quiere eso decir que ya pueden ir tranquilos al matrimonio? De ninguna  manera. No pocos cónyuges comienzan bien su vida íntima y, después, desembocan en una verdadera inadaptación sexual por problemas de carácter, desconocimiento de las peculiaridades del otro sexo, dificultades originadas en la vida familiar o profesional, etc.

Se ve, pues, por qué no se debe tomar como dato fiable lo que ocurre en la experiencia prematrimonial; tanto en el caso de que haya una ruptura de la relación, como ante la posibilidad de continuar con el noviazgo.

2. Las relaciones sexuales prematrimoniales dañan el amor.

Los jóvenes, tras conseguir en el noviazgo lo que deberían alcanzar casados, perderán el afán por llegar a un matrimonio que nada nuevo les aportará en este aspecto. Y, si terminan casándose, ¿lo harán con la ilusión de quienes, habiéndose respetado en el noviazgo, esperan la gran revelación, el completo conocimiento y la total entrega, atados por un lazo que sólo la muerte podrá romper? Lo más probable es que ya no tengan tanta ilusión.

Por otra parte, el saber que no fueron capaces de esperar hasta el matrimonio, ¿no les llevará a dudar después el uno del otro? Porque una vez casados, también se presentarán ocasiones en las que deban dominarse por fidelidad al cónyuge, y el precedente que ambos tienen  no es del todo positivo.


3. Las relaciones sexuales prematrimoniales perjudican al hijo que puede llegar. 

La posibilidad de engendrar un hijo siempre existe. Y si lo hacen, ¿están los enamorados preparados para hacerse cargo de él?

La angustia en que viven los meses anteriores al nacimiento no brinda  el mejor ambiente para recibir al niño. Más adelante, cuando él se entere de lo sucedido, le podría significar una triste huella. Todo esto en el supuesto de que no se inclinen por la fácil solución del aborto, el cual deja un trauma posterior que pesa, sobre todo, en la mujer.

Las relaciones sexuales prematrimoniales conducen, pues, a decisiones equivocadas, deterioran el amor y perjudican al hijo o a la hija que puede llegar. Sin embargo, difícilmente se les pondrá freno mientras la obsesión por lo sexual y la crisis de la familia continúen siendo el pan nuestro de cada día en una sociedad que tiende a olvidar los valores morales fundamentales.

¿Cuál sería la solución a este problema?

Conocer el significado integral del matrimonio, entendiendo que el aspecto sexual es importante pero, de ningún modo, el único. Además de mujer y varón, los cónyuges deben ser el uno para el otro, amigos, compañeros y colaboradores en la gran tarea de construir un hogar y sacar adelante a los hijos .

Tener criterios claros sobre el noviazgo: período de conocimiento y preparación para el matrimonio. La convivencia anticipada es un tiempo en que se promete todo pero sin darse del todo.

Evitar los momentos de peligro… de poco sirven las razones de la inteligencia cuando el corazón tiene otras. La atracción del hombre y la mujer busca su plenitud en la unión física y, si no se evitan las ocasiones de proximidad, será muy difícil evitar las consecuencias: quien ama el peligro en el perecerá.

Tener en cuenta los puntos: uno, dos y tres, aunque no eviten totalmente el peligro, lo  mitigan en gran parte. Además, permiten situar el período de enamoramiento o noviazgo en su verdadero lugar, cumpliendo las palabras de Fausto de Gounod: “Nunca entregues tu amor ligeramente hasta que lleves el anillo de matrimonio”.

Conviene tener en mente que los hijos merecen llegar a hogares bien establecidos para gozar del amor y la seguridad que ofrecen los padres.
 
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FUENTES BIBLIOGRAFICAS:

-Baquero, J. (2006). En la juventud: las relaciones sexuales prematrimoniales. ¿Sabes cuánto vale tu corazón? P.p. 28-29. Coleccionables Intisana: Guía para padres. Quito, Ecuador: Ediecuatorial.

FOTOGRAFÍA:

WoodleyS.a. (21 de enero de 2009). Nongsa Resorts 4. Stock.xchng VI. Recuperado el 28 de enero de 2009 en http://www.sxc.hu/photo/1136812
Vanstraelen, H. (13 de julio de 2008). I and he. Stock.xchng VI. Recuperado el 28 de enero de 2009 en http://www.sxc.hu/photo/1039441



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